¿Por qué es necesario proteger a nuestra mascota frente a los parásitos?

La desparasitación complementa la calidad de vida de nuestras mascotas.

Por desparasitar entendemos, tanto evitar el contagio, como eliminar a los parásitos del animal.

Hacemos frente a dos grandes tipos de parásitos, los internos y los externos.

Parásitos internos

Como su propio nombre indica, estos parásitos se encuentran dentro del organismo del animal (intestinos, pulmones, etc.). El objetivo es evitar su multiplicación y difusión, y, en lo posible, su completa eliminación.

Es necesario comenzar a desparasitar desde edades tempranas por una doble razón: primero, porque el cachorro es débil al no tener aun sus defensas plenamente desarrolladas (por inmadurez del sistema inmunológico); segundo, las vacunas no son igual de eficaces cuando el organismo se encuentra parasitado.

Los cachorros y gatitos pueden contagiarse incluso antes de nacer –a través de la placenta- o durante la lactancia -si la madre no está debidamente desparasitada-. De ahí la importancia de aplicar productos antiparasitarios a las hembras gestantes y a las crías a partir de las 4 semanas.

Los parásitos internos no se ven, pero sí sus consecuencias: vómitos, diarreas y problemas gastrointestinales, delgadez debido a las carencias nutritivas por éstos ocasionadas, así como deficiencias en el desarrollo.

Parásitos externos

Los parásitos externos se encuentran en el pelo, adheridos a la piel y algunos incluso penetrando en las capas de la epidermis del animal. A diferencia de los parásitos internos, éstos sí pueden verse a simple vista (como las pulgas, las garrapatas y los mosquitos).

Es muy importante evitar y eliminar los parásitos externos por dos razones: primera, su picadura provoca estrés, malestar en el animal y pueden originar severas enfermedades cutáneas; segunda, son portadores de agentes (virus, bacterias u otros parásitos) causantes de graves enfermedades como la leishmaniosis, la filariosis o la piroplasmosis.

No podemos olvidar que, tanto los parásitos internos como los externos, pueden dar lugar a enfermedades transmisibles al ser humano. Por tanto, es nuestra responsabilidad como propietarios de mascotas evitar el contagio de enfermedades parasitarias como las tenias o el quiste hidatídico (parásitos internos), o como la leishmaniosis o la sarna (parásitos externos).

La desparasitación regular y periódica de nuestras mascotas es una de nuestras obligaciones para con ellos a lo largo de toda su vida. Por su salud y por la nuestra.

Prevenir es calidad de vida para TODOS.

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