La leptospirosis es una enfermedad infecciosa, producida por una bacteria del género Leptospira, que afecta a animales domésticos -incluidos nuestros canes- y al hombre.

Aunque la enfermedad en perros no es necesariamente mortal, los individuos que la padecen, tras recuperarse, pueden sufrir secuelas en el riñón que limiten su calidad de vida.

La leptospirosis es importante para la salud pública ya que se trata de una zoonosis (enfermedad de origen animal transmisible al hombre). Los perros pueden actuar en su transmisión al hombre, especialmente en zonas urbanas. No obstante, las especies consideradas como reservorios y trasmisores más importantes de la enfermedad son los roedores (ratas, ratones y roedores de campo) y animales domésticos (vacas, cerdos, perros y caballos).

La bacteria causante, se elimina por la orina de los animales infectados, contaminando el medio y favoreciendo la contaminación de las especies sensibles, entre ellos el ser humano.

En el hombre, esta enfermedad puede presentarse de forma leve, grave y a veces fatal. Tiene una amplia variedad de manifestaciones clínicas; en la forma leve puede parecerse a muchas otras enfermedades como la influenza y el dengue. Es endémica en países de América del Sur. Las estimaciones indican que anualmente hay más de 500.000 casos de leptospirosis humana en el mundo. La mayoría de los casos registrados tienen una manifestación severa, siendo la mortalidad superior al 10%.

En los últimos días, nos hemos encontrado en los medios con la noticia de un joven que ha contraído la leptospirosis, presumiblemente tras bañarse en un río, en la provincia de Álava. Según el Departamento de Salud del Gobierno vasco, el contagio pudo producirse por contaminación de las aguas con orina de animales infectados. La vía de entrada de la bacteria son las mucosas de la boca, nariz y ojos.

La leptospirosis forma parte del calendario vacunal recomendado por todos los veterinarios. Cuando a nuestro cachorro se le vacuna y re-vacuna por primera vez, la leptopirosis está incluida en el protocolo. Así mismo, en todas las revacunaciones anuales que los veterinarios vivamente recomendamos, dentro de la vacuna comúnmente denominada “polivalente”, la leptospirosis está incluida.

Una correcta y completa cobertura vacunal no es un capricho de los veterinarios. No se trata tan sólo de la salud de nuestra mascota, sino de la salud de toda la familia y de nuestra comunidad.