“ 1 de cada 3 gatos y 1 de cada 10 perros adultos padecen la ERC y no presenta síntomas visibles “

La enfermedad renal crónica (ERC) es unos de los problemas mas habituales con que nos encontramos en la clínica diaria. La estadística nos muestra que en gatos adultos afecta a 1 de cada 3 y en perros adultos a 1 de cada 10.

Por ERC (también llamado fallo renal crónico) denominamos al deterioro progresivo e irreversible del tejido renal sano (compuesto por células llamadas nefronas), cuya función es la filtración de las sangre.

Los síntomas clínicos aparecen cuando los riñones han perdido aproximadamente el 75% de sus nefronas. La uremia es el estado clínico en el que convergen todas las enfermedades renales generalizadas. Los síntomas de la enfermedad se atribuyen a la presencia de toxinas urémicas en sangre, la mayoría procedentes del catabolismo de las proteínas, y que debido al daño renal no han podido filtrarse del torrente sanguíneo.

Los veterinarios utilizamos comúnmente los términos enfermedad renal, fallo renal o insuficiencia renal para describir la incapacidad de los riñones para realizar sus funciones, consecuencia de una disminución irreversible de la filtración de la sangre en los glomérulos del riñón. Este deterioro del tejido renal conduce a una retención progresiva de sustancias tóxicas en el plasma sanguíneo, que en la fase avanzada de la enfermedad caracteriza el cuadro clínico conocido como uremia o “síndrome urémico”.

El mayor problema ante el que nos enfrentamos con la ERC es que, como consecuencia de la compensación funcional de los riñones, la ERC no se hace “visible” hasta que, al menos el 75% del tejido renal ha sido destruido. Como además, el cuadro clínico de la enfermedad es variable y poco específico -lo cual dificulta el diagnóstico precoz- en muchas ocasiones diagnosticamos la enfermedad cuando ya se ha perdido de forma irreversible el 80-90% de la capacidad funcional renal. Demasiado tarde.

Por tanto, como la supervivencia del paciente está relacionada con la precocidad del diagnóstico, resulta fundamental realizar un diagnóstico precoz de la ERC.

Imagen: www.ateuves.es